Personajes célebres de/en Medellín.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

DOÑA MENCÍA CALDERÓN.

 

        Nacida en Medellín (alrededor de 1520) se casa con un caballero también metelinense, D. Juan de Sanabria. Por estas fechas las hazañas de Hernán Cortés conmovían a toda España, y de forma especial a Extremadura. En Medellín muchos sueñan con alcanzar glorias y honores semejantes, y D. Juan Sanabria, a pesar de ser un hijodalgo muy aferrado a su tierra extremeña, no se sustrae a semejantes sueños. Por eso, cuando se entera de que el cargo de Adelantado del Río de la Plata estaba vacante, solicitó ocuparlo.

        Dª Mencía Calderón decide acompañarlo en unión de sus hijos, de su amiga Isabel Contreras de la Becerra con sus hijas Elvira e Isabel y otras familias extremeñas.

        Antes de zarpar de Sevilla, le sobrevienen a D. Juan unas fiebres tercianas y tras una hemorragia cerebral muere. 

    "Dª Mencía, desde ese momento, asumió su verdadero papel de Adelantada. Pero como las leyes de la época impedían que una mujer fuera la titular del cargo, se apeló "un presta nombre", ya que no otra cosa podía ser un jovenzuelo de diez y seis años, como era Diego de Sanabria, quien heredó el título de Adelantado, posibilitando de esta manera la reanudación de la empresa que se le encomendara a su padre, y que gracias a las condiciones excepcionales de doña Mencía, pudo encaminarse después de tantas peripecias en el curso de sus preparativos, a conseguir la partida de la primera parte de la expedición al zarpar la nao San Miguel y dos bergantines que se hicieron a la mar en Sanlúcar de Barrameda, eldía 10 de abril de 1550 y dejar las Canarias el 15 de Junio.

    Para llevar a cabo el aventurado intento, doña Mencía vendió sus bienes y pudo lograr hacer fletar un navío a sus expensas". (Gutiérrez Macías, 1977)  

    Recogemos a continuación la sucinta biografía que realiza Navarro del Castillo: de ella y sus hijos:

"CALDERÓN, DÑA. MENCÍA. Pasó al Río de la Plata en 1550 con la expedición preparada por su marido el adelantado Juan de Sanabria y su hijo Diego. Al morir su marido organizó la expedición al Río de la Plata y en las costas de África, donde le llevaron los vientos, fueron despojados de todo valor por los piratas franceses, los vientos llevaron las carabelas a Santa Catalina en el Brasil y desde allí mandó varias expediciones a pedir socorro. Como este no llegase salió a pie hasta la Asunción, a donde llegaron a mediados del año 1556. escribió varias informaciones de los sucedido, la última el 2 de agosto de 1564. según dichas informaciones salió de España con tres hijas doncellas, de las que sólo se conocen a Dña. María y Dña. Mencía, casadas allí respectivamente con los capitanes Hernando de Trejo y Cristóbal de Saavedra, la tercera debió morir en la travesía".

        Doña Mencia Calderón podría ser considerada como la madre española del área del Río de la Plata, ya que fue su llegada a Asunción, junto con las esposas españolas de los conquistadores, el comienzo del establecimiento (con leves excepciones) de familias blancas -criollas, no mestizas- así como también de la estabilización de la vida familiar española. Cuando su esposo, Juan Sanabria, falleció antes de poder ir al Río de la Plata para ejercer sus derechos como adelantado (concedidos en 1547) y cuando en virtud de heredar dicho cargo, su hijo Diego se viera imposibilitado para partir inmediatamente, Doña Mencía, cuya fortuna había sido invertida en la expedición, partió de España, en nombre de su hijo (1550), con tres barcos comandados por el tesorero real, Juan Salazar y Espinosa y Hernando de Trejo, una pequeña fuerza armada y aproximadamente cincuenta muchachas españolas, incluyendo sus propias hijas, que esperaban encontrar marido en la nueva tierra.

        Años después, los grupos de sobrevivientes llegaron en forma dispersa a Asunción a través de varias rutas a relatar las penurias sufridas.

Capturados por piratas frente a las costas africanas y puestos en libertad sólo después de haber sido robados. Tempestades en el mar; enfermedades y muertes, incluyendo la de una de las hijas de Doña Mencia, los barcos se dispersaron y perdieron a lo largo de la costa brasileña; los sobrevivientes permanecieron allí indefinidamente debido a la imposibilidad de conseguir ayuda para continuar su viaje.

          En una expedición que había partido, posteriormente, Diego Sanabria pereció ahogado en la costa brasileña. El grupo de Doña Mencía, conducido por Trejo, partió de Santa Catalina por vía terrestre y arribó a Asunción en 1556. Más tarde, muchos miembros de su grupo se trasladaron a Santa Cruz de la Sierra, en el límite oeste del Paraguay, pero la mayoría finalmente regresó al área del Río de la Plata.

    En 1564 Doña Mencía escribió un breve relato de las penurias sufridas en su viaje rumbo al Paraguay. Entre las nuevas familias allí establecidas, de las cuales habrían de surgir los futuros líderes criollos, se encontraban las de las hijas de Doña Mencia, quienes tempranamente se casaron con los oficiales comandantes de la pequeña flota.

Fernando de Trejo y Sanabria, posteriormente obispo de Tucumán, era hijo de María Sanabria y Hernando de Trejo, e Isabel, hija de Isabel Sanabria (también conocida como Mencia) y Juan Salazar y Espinosa, se convirtió en esposa (en Santa Cruz) de Juan de Garay, quien luego fundó Santa Fe (1573) y restableció definitivamente Buenos Aires en 1580.

http://www.odonnell-historia.com.ar/biografias/bioc.htm 

 

        Nuestra ilustre paisana tiene erigida una estatua en Asunción (Paragüay), obra que se realizó siendo embajador allí el profesor Giménez Caballero.


 

"SANABRIA CALDERÓN, DIEGO DE. H. del frustrado Adelantado de Río de la Plata, Juan de Sanabria y Dña Mencía Calderón. Juan de Sanabria que residía en Sevilla, donde había casado, al enterarse de la destitución del Adelantado Cabeza de Vaca por Domingo Martínez de Irala, se ofreció a Carlos V el 22 de junio de 1547, solicitándole el nombramiento y prometiendo la organización de una expedición. El 1 de enero de 1549 se le aceptó el ofrecimiento y se le nombró Adelantado, pero moriría en marzo de 1549 sin haber podido llevar a efecto su ofrecimiento por las muchas dificultades que encontró en la reunión del personal y los navíos. Como estaba contratado en la cédula de nombramiento, le sucedió su hijo Diego, al que se le firmó la real cédula el 2 de marzo, pocos días después del fallecimiento de su padre en Sevilla. Reconociendo Diego de Sanabria el desesperante retraso de la expedición, logró reunir tres navíos que puso al mando del tesorero Alonso de Salazar y Estrada, que partió para el Río de la Plata en 1550, llevando a la madre del Adelantado, Dña. Mencía Calderón y a sus tres hijas... En Sevilla quedó Diego Sanabria preparando otros navíos con el propósito de partir cuanto antes pudiera; pero no pudo hacerlo sino en 1552 al frente de otros 3 navíos. Uno de estos al llegar a Cartagena de Indias se destrozó y con los dos restantes partió para el Río de la Plata, donde perdería otro al embarrancar, llegando con el que quedaba a las costas de Brasil. Como en Cartagena se enterara del nombramiento del Nuevo Adelantado, ante su tardanza en su llegada a la gobernación, volvió presuroso a España para reclamar sus derechos, pero no fue escuchado. Desilusionado pasó al Perú, donde se dice que murió en Potosí, donde fijaría su residencia en 1563.

  SANABRIA CALDERÓN,DÑA. MARÍA DE. Hija del frustrado Adelantado del Río de la Plata, Juan de Sanabria y Dña. Mencía Calderón. Pasó allí con su madre en 1550. Aquí casaría con el capitán placentino Hernando de Trejo,... Fruto de este matrimonio fue D. Hernando de Trejo y Sanabria, Obispo de Córdoba, platense, que nacería en 1564. El esposo al testar rogó al metellinense Juan Cortés que acompañase a su esposa, si esta decidía regresar a su tierra.

  SANABRIA Y CALDERÓN, DÑA. MENCÍA DE. Hermana de la anterior, que pasó al Río de la Plata con su madre y hermanas en 1550. Aquí casaría con el capitán sevillano Cristobal de Saavedra y al enviudar, contraería nuevas nupcias en la Asunción en 1563 con el capitán Martín Suárez de Toledo, pariente del Nuevo Adelantado del Río de la Plata Hernando de Saavedra.

Navarro del Castillo, V. (1978)


 

Para saber más sobre Dña. Mencía Calderón.

 Precisiones a estas biografías realizadas por Eloísa, Gómez-Lucena, autora de la novela histórica Expedición al Paraíso (2004), sobre la vida de doña Mencía Calderón.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

REGINALDO DE LIZÁRRAGA Y OVANDO.

 

       Escritor y religioso dominico, nació alrededor de 1540 en Medellín -él mismo lo dice(1)- , y murió en Asunción (Paraguay) en 1609. Su verdadero nombre era Baltasar de Ovando. Desde 1555 su familia está establecida en Quito, ingresando él en la orden de los predicadores en 1560. En 1581 es nombrado vicario nacional del reino de Chile, donde funda diversos conventos. A partir de 1587 fue prior del convento de Rosario de Lima y en 1589 alcanza la dignidad de provincial de San Lorenzo Mártir (Chile).

        A su vida más estrictamente religiosa sabe imprimirle cierto carácter aventurero, dando muestras de ser un hombre de acción: en 1549 se alista como capellán del buque comandado por don Beltrán de la Cueva y Castro para apresar al corsario inglés Richard Hawkins.

        En 1602 se hace cargo del obispado de La Imperial, cuya sede trasladó el año siguiente a Concepción. Deseoso de una vida más tranquila y alejada de las obligaciones del cargo, seguramente para dedicarse a sus aficiones literarias, pide ser relevado del cargo de Obispo y se retira al convento de Rosario de Lima; pero pronto tiene que renunciar a este retiro, pues el propio monarca Felipe III lo reclama, nombrándole Obispo de Paraguay. Allí murió en 1609.

         A pesar de la vida ajetreada, siempre encontró tiempo para dedicarse al estudio y la escritura. Es autor de una obra historiográfica importante para conocer los primeros años de la conquista: Descripción breve de toda la tierra del Perú, Tucumán, Río de la Plata y Chile (1605). De tono familiar y basada en recuerdos espontáneos, abunda en detalles pintorescos y notas curiosas.

         Al parecer fue autor de obras más técnicas, bien de tono teológico (en latín), bien con un cariz más literario (en español). Pero ninguna de estas obras nos ha llegado.

 

 (1)       "Fuera desta ciudad, junto al camino de Pachacama, fundó Alonso Ramos Cervantes y su mujer doña Elvira de la Reina una iglesia con invocación de Nuestra Señora de Guadalupe, a su costa, por orden y licencia del reverendísimo arzobispo Mogrobejo, a instancia de un religioso de la Orden de San Jerónimo del monasterio de Nuestra Señora de Guadalupe de España, cuya primera piedra del fundamento de la iglesia puse yo ya consagrado obispo. El fundador es natural de Medellín, e yo nací en aquel pueblo, para que se entienda que sabe Dios de pueblos pequeños sacar un marqués del Valle, Don Fernando Cortés, y un obispo, aunque indigno para el cargo, y un fundador de la iglesia de Nuestra Señora".

 Lizárraga, R. de (1605): "Descripción Breve de toda la tierra del Perú, Tucumán, Río de la Plata y Chile." Capítulo 42: En ...

  CHAPARRO, C. y MAÑAS, M., (2003): Humanistas extremeños, Ediciones 94.

 

Otra biografía de Reginaldo de Lizárraga y Obando.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

D. PEDRO DE PORTOCARRERO.

            Este personaje reunía la condiciones de ser noble, bastardo y converso. Vivió entre veinticinco y treinta años como un miembro más de la familia de los condes de Medellín, a pesar de su origen bastardo. 

      "De pronto, en 1549, buscando también una institución que sufragase sus gastos universitarios y le ayudase a obtener, posteriormente un modo de vida honrado y remunerador, quiso ser colegial, esta vez en el colegio mayor de [san Salvador de] Oviedo [Salamanca]. También se descubrió que era converso, con lo cual su situación social real resultaba sorprendente y compleja pues en su persona concurrían la nobleza, heredada de su padre, la bastardía, como hijo de unión no santificada por el matrimonio, y la sangre conversa, herencia de su madre" (pp. 31-32).

        CUART MONER, Baltasar (1993). "El bastardo de Medellín. Las vicisitudes de un noble, bastardo y converso en la Castilla del siglo XVI", Salamanca. Revista de Estudios, 31-32, 1993, pp. 29-61.

          Interesante estudio acerca de un personaje relacionado profundamente con Medellín. Su sucinta biografía es una excusa para estudiar la "limpieza de sangre" y la bastardía en el entorno social de la nobleza de mediados del siglo XVI.